CONCÉNTRICO: es el único que se puede realizar sólo, los otros se tienen que combinar. Aunque conviene combinarlo con los otros, así aumentará el rendimiento.
ISOMÉTRICO: conviene alternarlo, a no ser que se realiza a pacientes encamados que no pueden moverse. Si se utiliza solo durante largo tiempo puede pasar que:
- Disminuya la velocidad de contracción
- Pérdida de coordinación intermuscular
- Tienen poco efecto sobre el volumen del músculo (no hipertrofia)
- Trabajamos la coordinación intramuscular si se hace con una intensidad suficiente.
EXCÉNTRICO: También deberemos combinarlo. Produce muchas agujetas ya que se rompen las bandas Z situadas entre los sarcómeros. Hace que el músculo sea más rígido, más resistencia mecánica. El trabajo excéntrico es un trabajo de frenada, este trabajo es importante para mejorar la fuerza explosiva. El tiempo de recuperación del músculo después de una sesión de entrenamiento se decía que es de 8-10 semanas, pero con algunos días es suficiente.
Antes de una competición no se realizará este trabajo.
Las fibras musculares que vamos a trabajar más son las de tipo II (rápidas) y las de transición, II C van a derivar a II B.
En el campo del deporte son muy importantes para ganar fuerza explosiva y también aumenta la capacidad de mantenerla en el tiempo.
PLIOMÉTRICO: Método en el cual se combina el concéntrico y el excéntrico, también se le llama ciclo de estiramiento-acortamiento, por ejemplo los multisaltos (combina contracción concéntrica a la ida y contracción excéntrica a la vuelta). También es pliométrico estar en d/s, tirar una bola medicinal y recogerla. Este trabajo es básico en el deporte. Mejora la coordinación intermuscular. Son buenos en las últimas fases del tratamiento.















































