Ingredientes para la base
450g de harina, 1 cucharadita de sal, 1 pellizco de azúcar,
1 cucharadita de levadura,
1,5 cucharadas soperas de aceite de oliva,
325 ml de agua caliente.
La salsa
• 1 diente de ajo picado.
• 1 cebolla pequeña picada.
• 1 chorro generoso
de aceite de oliva.
• 1 pellizco de sal.
• 1 lata grande.
de tomate triturado.
• 1 pellizco de hierbas
provenzales.
Y encima
• 250 g de mozzarella
light rallada.
• 2 cucharadas soperas
de queso parmesano rallado.
• 125g de jamón curado.
• 1 tomate pequeño
cortado en rodajas finas.
• 1 puñado de champiñones
laminados.
• 1 guindilla pequeña.
• 2 cucharaditas
de hierbas provenzales.
• 1 chorro generoso
de aceite de oliva.
• Una pizca de sal.
MANOS A LA OBRA
50 minutos
Mezcla, en un bol grande, la harina, la sal, el azúcar y la levadura. Haz un agujero en la “montaña” y vierte el aceite en él. Añade el agua caliente... y a amasar.
47 minutos
Coloca la bola de masa sobre una superficie plana y enharinada. Aplánala con las palmas de las manos. Después, dóblala por la mitad, estírala un poco y vuelve a hacer una bola con ella. Repite la operación hasta que quede elástica y sin grumos (unos ocho minutos). Humedécela ligeramente con aceite de oliva, vuelve a colocarla en el bol, cúbrela con film transparente y déjala reposar durante 45 minutos a temperatura ambiente.
39 minutos
Mientras la masa duplica su tamaño, aprovecha para preparar la salsa. Fríe el ajo y la cebolla a fuego medio. Cuando estén tiernos, espolvorea las hierbas. Luego, añade el tomate y la sal. Remueve de vez en cuando y deja que se cueza durante 10 minutos. Mientras la salsa se espesa, coloca una bandeja en el horno a 230 ºC. Aprovecha los nueve minutos que te sobran para tomarte una copita de vino (el sufrido chef también se merece una recompensa...).
15 minutos
Corta la masa en dos mitades. Aplana una de ellas sobre una superficie enharinada hasta formar un círculo de unos treinta centímetros de diámetro. Saca la bandeja del horno, espolvoréala con un poco de harina y coloca la masa encima. Vierte la salsa y repártela. A continuación, añade el queso y los demás ingredientes de la pizza. “Pinta” la masa que quede al descubierto con un pincel empapado en aceite de oliva, y espolvorea la sal y las hierbas provenzales. Hornea durante unos 15 minutos (o hasta que los bordes queden dorados). Repite la operación con la otra mitad de la masa... ¡y listo!
PARA LOS AMANTES DE LAS PROTEÍNAS
Si lo que quieres es ganar músculo a cualquier precio, te encantará esta “pizza” de carne muy baja en carbohidratos.
Empieza por dorar en aceite de oliva una cebolla pequeña cortada en juliana y un diente de ajo picado. Mézclalos en un bol con 900 g de carne de ternera picada, un huevo, dos cucharadas de perejil picado, una cucharadita de salsa Worcestershire, un pellizco de sal y pimienta.
Alísalo sobre una superficie para pizzas y hornea durante siete minutos. Añade la salsa y los demás ingredientes (como si prepararas la pizza MH).
Hornea 10 minutos más.
PARA LOS ALÉRGICOS AL GLUTEN
Mezcla 200 g de harina de arroz, una cucharadita de levadura, dos cucharadas soperas de leche en polvo, y una cucharadita de gelatina en polvo. Añade un pellizco de azúcar y una cucharadita de sal.
Amasa los ingredientes con la ayuda de una cucharada sopera de aceite de oliva, una cucharadita de vinagre y 200 ml de agua caliente.
Deja reposar durante 45 minutos. Estira la masa en un recipiente para pizzas y hornea durante 10 minutos.
Añade la salsa y los demás ingredientes y hornea otros 15 minutos.
ASI SON LOS INGREDIENTES
Jamón curado.
Aporta tiamina, que es un nutriente imprescindible a la hora de transformar los carbohidratos en energía para el cuerpo.
Hierbas provenzales.
Olvídate del orégano y opta por ellas. Se convertirán en ese ingrediente secreto que no desvelarías a tus invitados ni bajo tortura.
Guindilla.
Contiene grandes cantidades de betacriptoxantina, un antioxidante que, transformado en vitamina A, previene el cáncer de pulmón y la artritis.
Mozzarella.
Si quieres eliminar la mitad de la grasa que contiene, opta por comprarla light. ¿Te resulta un pelín sosa? Espolvorea tu pizza con un poco de parmesano para arreglarlo.
Salsa casera.
Aporta menos azúcares que la que usan en los restaurantes de comida rápida. Piensa que una simple porción de la cuatro quesos de Pizza Hut contiene 3,5 g de azúcar. La tuya, apenas un pellizco por cada ocho porciones.
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