Bueno, pos por seguir un poco el rollo de aticulos reflexivos, voi a poneros uno que lei en la M&F, y me parecio bastante interesante.
UNA DOSIS DE NARCISISMO SANO AÑADE VIDA A LOS AÑOS Y AÑOS A LA VIDA
Entonces no había espejos. La imagen de Narciso se reflejaba en el rio. Dicen que al verla tan hermosa insistió en seguir contemplándola y llego a embebecerse tanto en ella que termino por morir ahogado. Así de fuerte. Así de serio. Y su recuerdo, convertido en mito, ha terminado por inscribirse en el inconsciente colectivo universal y, nosotros, los practicantes del estilo de la vida sana y en forma, hemos formado parte de él desde que la práctica de las pesas y los aeróbicos adunando la intención de mejorar, de conseguir más fuerza y energía, de prolongar en optimas condiciones la existencia, de adquirir ¿por qué, no? un aspecto más proporcionado, más atrayente, más estético, ha incitado a la envidia al grupo de los cada vez -por fortuna- menos numerosos detractores, los que practican a diario la “cultura” del bar y del tabaco, los que aseguran mediante voces exaltadas estar en posesión de la verdad referida al modo de “sacar partido al tiempo” y nos atacan por no querer compartir sus miserias y sus decepciones. “Si te vas a morir igual, hagas lo que hagas”, dicen, y esperan desilusionarnos, utilizan la seducción del desenfreno, pretenden incitarte al consumo desaforado de alcohol y drogas, de comidas “basura”, de blancas noches locas que a veces, por desgracia, concluyen en el hospital o el tanatorio. “Al final, todos nos hacemos viejos y no merece la pena privarse de hacer lo que nos da la gana”, afirman, queriendo creerse la mentira que sus cuerpos proclaman; y les respondo yo: La inmensa mayoría de vosotros, llega diez, quince o más años antes a la vejez, y vuestra senectud suele ser mas decrepita, menos saludable, más dramática, menos consciente; y además –reitero- nosotros sí que hacemos lo que de verdad nos apetece, no nos movemos arrastrados por la tonta y peligrosa hilaridad del perder la conciencia para olvidar la triste realidad que nos agobia, rechazamos seguir a los otros su camino hacia el vertedero; hemos elegido un estilo de vida no solo por saberlo próximo a lo ideal que se puede lograr en la tierra, sino porque nos gusta: disfrutamos al entrenar habitualmente, al consumir nutrientes mejores, al prescribirnos suplementos que favorecen el rendimiento y la salud: somos felices al sentirnos sanos, nos agrada que, al contemplarnos en el espejo, este nos diga que hemos sido capaces de efectuar la favorable modificación de nuestro cuerpo, que somos los amos del intento de transformarlo en ese templo del espíritu que toda obra de arte, aun personal, como este caso, puede y debería ser. Somos nosotros mismos nuestras mejores posesiones; no precisamos demostrarlas a nadie; son evidentes, no las compran ni las alquilan el dinero y el poder. Del grupo descuidado, voluntariamente enfermizo, que ha escogido el “motu propio” el papel de la minusvalía física, no tengo más que hablar, solo nos basta convencerles de su error, que tanto les daña y a la sociedad esquilma y deteriora, animarles a que abandonen ese pozo que anticipa la muerte y rechaza la realidad, impulsarles a que se inscriban de inmediato en nuestra liga de salud y ejercicio, la estética y la vitalidad. Siempre ganas con ello. ¿A qué esperas para apuntarte? Los frutos crecen aquí deprisa y tú mismo dispones su tamaño y la duración de su consumo.
Extraído de Muscle & Fitness





















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